¿Sabes cuánto importa la metodología en el diseño? ¡Mucho!

 

El diseño se caracteriza por su eficacia para atraer al consumidor a través del contacto visual; esto a veces se logra y a veces no, pero si aplicas una metodología adecuada para realizar tu diseño, la probabilidad de que éste sea funcional y tenga la capacidad de entrar al mercado aumentará. Hay muchos autores que proponen distintas metodologías, lo ideal es elegir aquel que más se adapte a tu necesidad.

 

Design Thinking es una “filosofía” que se centra en el proceso de diseño, dejando en un segundo plano al producto final. Integra enfoques de diferentes campos mediante la participación de equipos multidisciplinarios que tienen como objetivo:

 

  • Obtener elementos claves sobre el target del producto, servicio o simplemente el problema a resolver.
  • Desarrollar empatía con el target, mediante la observación del mismo.
  • Generar un usuario para el cual se diseña el producto o servicio, definiendo así el punto de vista a partir del cual se debe desarrollar el diseño.
  • Generar y generar ideas.
  • Seleccionar las ideas más prometedoras y convertirlas en un prototipo
  • Mostrarle y dejar  al usuario interactuar con dicho prototipo y aprender a través de las reacciones del target. Básicamente recabar información.

En resumen, el “Design Thinking” es una metodología de gran utilidad que se usa cada vez más por organizaciones innovadoras, cuyo único objetivo es desarrollar productos y soluciones exitosas gracias al conocimiento que se tiene del usuario.  La clave está en observar al target  y así crear la solución para el público.

 

Así que ya sabes, no lances un producto o servicio esperando a que al target le agrade lo que ofreces, lánzate al mercado con la seguridad de que tu producto tendrá el éxito que esperas.

 

Fuente:  http://www.payperthink.es/design-thinking-para-emprendedores